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Salvar la selva amazónica desde la cultura, la empatía y la sabiduría de sus comunidades: el legado de Adriana Bueno

De las aulas en Londres, con el apoyo de COLFUTURO, al corazón de la Amazonía, Adriana Bueno Melo regresó a Leticia para demostrar que cuidar la selva es un acto de empatía, voluntad y trabajo comunitario. Hoy, su liderazgo reflejado en las iniciativas de la Fundación Hábitat Sur busca enseñarle al país y al mundo a sentir, valorar y proteger el pulmón amazónico desde sus propias raíces.

Celebramos los 35 años de COLFUTURO con 35 historias de personas beneficiarias del Programa Crédito Beca que están transformando y dejando en alto el nombre del país.

#RegiónAmazonía
Leticia, Amazonas Maestría en Development Management London School of Economics and Political Science, Reino Unido

Escrito por: Luis Carlos Proaños O.

Aunque el 42 % del territorio colombiano es amazónico, para buena parte del país la selva sigue siendo una geografía lejana. Para la internacionalista Adriana Bueno, en cambio, nacer y crecer en esta región fue un privilegio que llevó su creatividad a otro nivel y la brújula que marcó su propósito de vida. “Mi mayor pasión es esta selva y su gente. Siento que haber nacido aquí, en esta tierra tan especial, es un regalo de la vida. Lo llevo con orgullo a todas las partes a donde voy. Esto ha hecho que mi creatividad se expanda un 200 %, porque siempre estoy buscando hacer más cosas”, afirma.

Convencida de que la mejor manera de proteger un territorio es logrando que la gente se enamore de él, en 2013 regresó a Leticia, su tierra natal, para crear la Fundación Hábitat Sur, una organización que demuestra que la conservación ambiental y el desarrollo social pueden y deben caminar de la mano.

Su camino no fue fortuito. Al observar las profundas brechas educativas y de oportunidades que históricamente han marcado a la Amazonía, Adriana sintió el deber de retribuir a su región. Con el respaldo del Programa Crédito Beca de COLFUTURO y la beca Chevening, viajó al Reino Unido en 2010 para realizar una maestría en Development Management, en London School of Economics and Political Science (LSE). “Antes de esta experiencia, no había estudiado mucho la pobreza extrema. Allí me pude enfocar en temas de desigualdad, y conocer las herramientas y mecanismos que han implementado en otros lugares del mundo para combatirla”, afirma.

Esa formación se complementó con una experiencia de inmersión humana en India en 2011, donde trabajó durante seis meses junto a The Society for the Promotion of Fairs Center y a la Federación Nacional de Pobres Urbanos en Mumbai, luego de terminar la maestría. Allí aprendió que los verdaderos procesos de desarrollo, más que imponerse desde un escritorio, se construyen escuchando, valorando e integrando los conocimientos de las comunidades locales. “Me sentía como en mi casa, como si estuviera en el Amazonas. Fue espectacular porque tenía el marco teórico y conceptual para incidir”, explica.

Conectar a las comunidades con oportunidades reales

De regreso en el Amazonas, Adriana estructuró la Fundación Hábitat Sur alrededor de tres pilares fundamentales: la generación de empleos dignos ligados al turismo responsable y la biodiversidad, la preservación de la identidad cultural indígena y la educación ambiental práctica. “Una de las mayores enseñanzas ha sido desaprender mucho de lo que sabía para abrirme al conocimiento de otros y otras, especialmente de las comunidades indígenas”, señala.

Frente al avance de la cultura occidental, que muchas veces debilita las tradiciones ancestrales, la fundación creó centros culturales donde cerca de 45 niños participan de forma continua en talleres de transmisión intergeneracional de saberes. Al mismo tiempo, en alianza con comunidades indígenas locales, impulsan proyectos de conservación que protegen la fauna nativa: desde la preservación de tortugas de río en el resguardo de Santa Sofía, el cuidado de monos en el caserío Mocagua y de delfines y especies acuáticas, hasta el fortalecimiento de redes de mujeres artesanas y cocineras tradicionales.

Hoy, la fundación protege una reserva ambiental de 740 hectáreas de bosque amazónico primario y recibe a más de 600 visitantes al año bajo un modelo de turismo consciente que dinamiza la economía local sin poner en riesgo los ecosistemas.

Uno de los mayores retos de la Amazonía es el manejo de los residuos sólidos. En una ciudad como Leticia, cuyo relleno sanitario se encuentra al límite, la llegada masiva de plástico amenaza de forma directa a los ríos y bosques. Para enfrentar esta problemática, Adriana y su equipo diseñaron una respuesta innovadora y participativa: el festival ecológico Salva tu selva.

Nacido en 2017 a escala local y consolidado en 2019 con proyección nacional e internacional, el festival transformó radicalmente la relación de la comunidad con el reciclaje. El evento ha contado con la participación de artistas de la talla de Doctor Krápula, La 33, La Toma, Simón Mejía (de Bomba Estéreo), La Gata Cirko y la obra Manifiesta del artista Pedro Ruiz. Para ingresar a las presentaciones y eventos culturales durante tres días, los asistentes no pagan con dinero, sino con 10 botellas de plástico (ecobotellas). Incluso dentro del evento, el plástico recolectado se convierte en la moneda para realizar transacciones comerciales, como la compra de comida.

Gracias a este modelo, que ya ha convocado a más de 20.000 asistentes, en una sola edición se lograron recolectar más de 8 toneladas de plástico. Pero la labor no se detiene cuando apagan las luces del escenario: Hábitat Sur estableció una ruta de recolección en Leticia y tejió una alianza logística con Avianca, Deprisa, la transformadora Ecored y la Asociación de Recicladores de Bogotá. Esta red permite evacuar semanalmente cerca de 1,7 toneladas de plásticos flexibles, logrando retirar de la isla, hasta el momento, en total más de 25 toneladas de material contaminante para trasladarlo a Bogotá y reincorporarlo en cadenas de reciclaje.

“Nuestros principales aliados son las comunidades amazónicas, porque ellas son las que sostienen esta riqueza y esta cultura. Nos enfocamos en hacer alianzas con comunidades que están llevando a cabo procesos locales de conservación”, agrega. Para Adriana, el objetivo final va más allá de las cifras: se trata de que la sociedad colombiana reconozca la Amazonía como parte fundamental de su propia identidad y entienda que proteger la selva es cuidar el futuro de todos.

“Trato de poner esta riqueza sobre la mesa en los escenarios a donde voy, pero también de hacer evidentes todos los retos que se presentan en la región, buscando que nos unamos como sociedad para cuidarla. Esa es mi misión, hacerle ver a la gente que Colombia es un país amazónico y que todos debemos conocer esta región, porque puede ser uno de los últimos reservorios de biodiversidad y de vida que le quedan al mundo”, finaliza.

ADN DEL TALENTO DE

Adriana Bueno Melo

Mi motor

El valor del trabajo, el esfuerzo, la conciencia social y ambiental, y la empatía hacia las necesidades de los demás.

Referentes

Mis padres, Guillermo Bueno y Julia Emma Melo, por ser guías en este camino; los profesores Enrique Maruri en Colombia y David Satterwhite en LSE, quienes sembraron en mí el interés por el desarrollo; y las mujeres trabajadoras de los barrios marginales de Mumbai, en la India, por mostrarme el poder del trabajo organizado y colectivo.

Huella COLFUTURO

“Me permitió tener una estabilidad financiera mientras estaba estudiando y me dio una exposición muy linda a lo último que estaba pasando en el mundo sobre el desarrollo y sobre la pobreza. Eso me transformó muchísimo, sobre todo por mi experiencia en la India”.

Dato de impacto

Desde la Fundación Hábitat Sur, ha liderado la conservación de 740 hectáreas de bosque amazónico, la evacuación de más de 25 toneladas de plástico flexible fuera de Leticia hacia circuitos de reciclaje y la movilización de más de 20.000 personas alrededor de la conciencia ambiental a través del festival Salva tu selva.